4 años se dicen fácil, pero solo se dicen, porque para nada lo han sido, uno aprende, acepta y sigue, pero no dejan de estar todos esos recuerdos, esas risas, esas lágrimas, esos besos, esa simple compañia que al saberte cerca era suficiente, nada importaba y el espacio era de total seguridad.
Se dicen fácil “ya son 4 años” pero no lo han sido, y a pesar de que no lo han sido, he aprendido y he crecido enormemente y no solo porque lo que he vivido estos años sin tu mano sujetándome, he crecido porque tuve la fortuna de tenerte en mi vida, de escuchar tus consejos, tus regaños, tus risas, porque tuve tus abrazos y tus apapachos, simplemente porque tuve el honor de poderte decir “mamá” y no solo fuiste una madre, sino que fuiste la mejor de todas, fuiste la mejor amiga que todo mundo quiere tener, la compañera, la confidente, la enfermera, la psicóloga y consejera, siempre incondicional, a un lado, o atrás o adelante, estabas exactamente en donde te necesitaba, a un lado para simplemente acompañarme, atrás para sostenerme cuando estaba a punto de caer y adelante para defenderme de lo que sabías que me haría daño.
Te extraño y no, decir que han pasado 4 años no es fácil, y podrán pasar 6 o 30 pero siempre te extrañaré como desde el primer día que ya no te tuve conmigo, y aunque no se dicen fácil, los digo con orgullo porque es lo que cada día me recuerda que tú, fuiste mi mamá y que siempre lo serás.
Te extraño y no importa que te perdiera antes de lo esperado, te tuve y aprendí y fuiste la mejor coach para la vida que pude haber tenido, tan grande fuiste que no necesitaste estar hasta el día que me vieras realizada, me enseñaste TODO lo necesario para lo que ya viví, vivo y viviré.
Te amo de aquí hasta donde estés y de regreso y te extraño como desde ese día que fuiste necesaria en otro lado y a pesar de no sentirte físicamente sé que estás y que nunca te irás y que al final tu legado sigue, con dos regalos que dejaste y que nosotras seguiremos dejando en cada persona lo que tu dejaste, porque mujeres como tú, pocas, mujeres independientes, apasionadas, que luchan y no se rinden apesar del dolor, de las caídas, mujeres guerreras de luz como lo eras tú.
Te amo mami y no importa cuantos años, décadas o siglos pasen, siempre serás recordada por la forma en como tocabas cada vida, con esa tenacidad y alegría apesar de esos días lluvioso.
Y como lo dije hace un año, mejor madre no pudiste ser, dejaste las cosas exactamente como hubieras deseado, no importa que posiblemente Lore y yo caigamos ni que tan fuerte sean esas caídas, al final, nos levantamos con una sola inspiración, tú, y eso me hace confirmar día a día que lo hiciste perfecto y que aunque no estés para decirme tus palabras para esos momentos, las imagino, claras, con ese tono directo pero lleno de amor, ternura y protección. Así que desde donde nos estés viendo puedes estar segura de que tu trabajo aquí quedo más que hecho, aunque no niego que daría lo que fuera por un momento en tus brazos, para desconectarme y olvidarme de todo, pero es algo que me hes negado físicamente más no en espíritu y aunque no sea lo mismo, estás, que es lo importante.
Te amo te amo te amo te amo, no me canso, ni me cansaré de decirlo porque contigo aprendí lo que es el amor puro y noble y porque decírtelo exactamente a ti, era el sentimiento más hermoso. Gracias por haber sido y seguir siendo mi inspiración de cada paso, cada acción, cada vez que me levanto, cada sonrisa y cada logro, te amo chiquita y no olvides que no hay día en que no pases por mi mente, con esas sonrisa y esa alegría con la que solías vivir, gracias por enseñarme tanto, por ser un gran ejemplo de siempre levantarse con la frente en alto y seguir, gracias por cada momento, gracias por tus abrazos tan ricos, gracias por tu risa tan contagiosa, gracias, gracias, gracias… Podría escribir una lista interminable de lo agradecida que estoy hacía ti, pero lo resumo a: Gracias por haber sido todo y que a veces cuando ese todo no era suficiente, te camuflageabas en lo que exactamente se necesitaba.
Koko Mena † 05-08-08 † Guerrera Imparable. Siempre en nuestros corazones.